¿Estás atrapada en el dolor y el sufrimiento por la pérdida?

Después de la muerte de esa persona a la que tanto querías, ¿quieres sentirte mejor?

Te has despedido o quizás en medio de la crisis mundial, no has podido decirle adiós a esa persona tan especial para ti.

Te preguntas una y otra vez, ¿cómo es que se ha ido? ¿Por qué de esa forma? Te dices que era mayor, pero que estaba bien. Puede ser que te obsesione el pensamiento de que es injusto o que era una persona joven y su partida te ha agarrado por sorpresa.

Los que están a tu alrededor te dicen que vas a estar bien, que el tiempo lo cura todo, sin embargo, tu quieres llorar con alguien que te acompañe, tal vez hablar con una persona que te escuche atentamente. También te ayudaría que te digan que es normal que te sientas triste y que te muestren empatía.

Te dices que no sabes por dónde vas a recomenzar a unir las piezas del rompecabezas que ahora percibes como desordenado y fuera de su sitio.

¿Qué pasaría si dejarás salir tus lágrimas para empezar a sanar por dentro?

¿Cómo sería si un coche te atropellara? ¿Qué sentirías al abrir los ojos después del accidente?

Seguramente te dolería todo el cuerpo. Imagina que una de tus piernas se hubiera roto en tres partes; eso no te permitiría moverte y ni siquiera podrías sostener la cabeza por ti misma.

Llegarían los paramédicos al lugar del accidente y te inmovilizarían tratando de protegerte para que no te hicieras más daño. Todo sería confusión y por momentos no entenderías nada.

Entonces, te trasladarían al hospital, posiblemente entrarías a quirófano y luego, te darías el tiempo que los cirujanos te indicaran para estar en reposo y recuperarte. Tu cuerpo te hablaría y las molestias irían cediendo poco a poco.

¿Te gustaría conversar con alguien que te entienda? ¿Quieres tener cerca de ti a una persona que te escuche activamente y que se muestre en completa empatía contigo?

Durante los últimos seis años he atravesado por muchas pérdidas. Murieron mis padres. Perdimos el trabajo en mi país de origen, México, y al no encontrar otro, surgió la oportunidad de venir a España y emprender un nuevo camino. Poco tiempo después de haber llegado mi esposo murió de un infarto y me quedé como madre soltera mis tres hijos.

Quiero compartir contigo lo que he aprendido sobre los cambios, las pérdidas y los duelos. Acompañarte en el proceso por el que estás atravesando y compartir contigo las herramientas que mi experiencia y mis estudios me han dado.

El camino no será fácil, pero te ofrezco estar contigo en este proceso de sanación.

Acompañarte a encontrar esa vida significativa que mereces le da sentido a mis días.

Quiero conectar contigo desde el corazón.

Transformar el dolor en amor.

Ana Espinosa

PRACTIQUEMOS JUNTAS

Meditación guiada

DE GRATITUD

Aquí tienes una herramienta gratuita que he preparado para ti. “Práctica de Agradecimiento”, para que logres reconocer todas las bendiciones que enriquecen tu vida y conectes con la energía de merecimiento.

Cuando transformas tu perspectiva y te enfocas en lo que sí tienes, te acercas a lo que deseas y sintonizas a toda luz con la abundancia.